¿Qué Hacer con un Perro que le Tiene Miedo al Ruido de Fuegos Artificiales?

Durante la última época de fiesta, varios dueños de perros asustadizos acudieron a consulta con el entrenador canino, porque su mascota estaba al borde de la histeria cuando escucha el estallido de cohetes o petardos; en algunos casos, la situación se vuelve más grave, al grado de que el animalito deja de comer y se la pasa escondido debajo de la cama, sin siquiera moverse.

Afortunadamente, los expertos en comportamiento animal encontraron la causa detrás del miedo que los perros experimentan frente al ruido de explosiones o estruendos de cohetes, petardos y fuegos artificiales; además, existen varias alternativas para solucionar este problema desde la raíz.

¿Por qué un perro le tiene tanto miedo a los fuegos artificiales?

Ver a un perro que se ponga nervioso con los cohetes resulta algo triste, especialmente porque parece perdido y con los sentidos bloqueados por el miedo: aùn cuando se intenta distraerlo con un pedazo de bistec o relajarlo con una caricia, es casi imposible sacarlo de ese estado. Ocasionalmente, el animal sacará la cabeza debajo de la cama para verificar que su amo sigue por ahí.

Generalmente, los ruidos son poco relevantes para los perros jóvenes; sin embargo, el miedo a los estallidos de cohetes se va incrementando conforme los animales envejecen y puede convertirse en un serio problema cuando alcanza niveles irracionales.

Si bien el miedo a los estruendos no está asociado con una sola causa, la razón principal puede ser una alta sensibilidad, la escasa familiarización con los ruidos del entorno o una mala experiencia asociada a estas situaciones.

¿Cómo ayudarlo?

Afortunadamente, es posible ayudar a un perro angustiado por los estruendos; la solución es ayudarlo a recuperar su confianza en sí mismo, exponiéndolo de nueva cuenta a su temor y aumentar la dosis de ruido progresivamente. Es decir que el animal debe ser sometido a un proceso conocido como “desensibilización”.

De lejitos. Si se quiere ayudar a un perro que se angustia con la explosión de fuegos artificiales, el primer paso consiste en detectar cuáles ruidos detonan su miedo; una vez que hayas identificado los sonidos que disparan el estrés, será necesario determinar desde qué distancia le producen un ataque de nervios.

Posteriormente, será necesario grabar aquellos ruidos o estruendos que detonan una crisis nerviosa en el perro y reproducir los audios para identificar a qué volumen se produce una reacción del animal.

Distraccción. Ante la presencia de estruendos o sonidos que detonen el miedo del perro, será necesario distraerlo con algo que le guste, por ejemplo, una pelota, una dinámica de agilidad, o un juguete. Posiblemente, el animal se ponga a jugar y se olvide del ruido, por lo que en ese caso habrá que acercarse lentamente a la fuente de ruido o aumentar el volumen de las grabaciones.

Quizá el avance sea lento o agotador en un principio, sin embargo solo es cosa de concentrarse y ser muy pacientes para obtener progresos a mediano plazo.

El ejemplo a seguir. También vale la pena sacar al perro en compañía de otro can que no se ponga nervioso con los estruendos, porque esto resulta de gran ayuda para que el miedoso animal se libere de su angustia; las cosas funcionarán todavía mejor si ambas mascotas juegan juntas, debido a que el angustiado peludo se calmará con el ejemplo de su par y podrá concentrarse en el juego, olvidándose poco a poco de ese temor.

Cero Castigos. Queda estrictamente prohibido castigar a un perro que entra en pánico; tampoco se vale intentar tranquilizarlo con palabras melosas o caricias, porque pueden resultar contraproducentes y detonar un círculo vicioso que deriva en más angustia y miedo, al reafirmar su temor.

Lo recomendable en estos casos es respetar el progreso del perro y avanzar a su ritmo, haciéndolo lentamente hasta confirmar que el animal haya superado su miedo; la idea es evitar que la mascota se aterrorice, porque significaría un retroceso y como resultado, se perdería el avance logrado.

¿Sabías qué?

Para obtener buenos resultados con la desensibilización, se recomienda salir con el perro y ponerse a jugar con él justo unos momentos antes de que el estruendo de un cohete o un rayo se perciban, con el objetivo de que el animalito no tenga tiempo de ponerle atención al sonido; en algunos casos, habrá que usar la correa para evitar que el can salga despavorido. Si se trata de un caso extremo, resulta útil practicar en casa y probar lentamente hasta llegar al exterior, cuando será momento de lanzarle la pelota y dejar que se aleje.