¿Cómo Educar a un Perro que Come Basura?

Cuando están solos, algunos perros experimentan unas ganas incontrolables por explorar entre la basura y comer las apetitosas sobras que pueden encontrar regando todo por todas partes. De seguro, el dueño ya está cansando de voltear su casa al revés para evitar que su mascota se ponga de curiosa con el bote de los desechos; incluso, el animalito puede fingir una tregua en presencia de su amo, pero una vez que él está fuera, arremeterá con esa debilidad canina.

¿Qué hacer con un Perro que Come Basura?

El dueño de un perro que se come la basura deberá poner en práctica una sencilla estrategia, mediante la cual podrá tener todo bajo control, incluso cuando el animalito no está siendo vigilado; solo basta seguir dos reglas de oro:

👉 El perro tendrá que castigarse solo.

👉 Deberá encontrar más inconvenientes que ventajas con esta desagradable manía.

En este contexto, vale la pena poner atención a tres consejos que pueden ponerse en práctica, cuando el perro se queda solo:

1 👉 Rocía la tapa del bote de basura con pimienta o algún spray que tenga un aroma desagradable. Probablemente, el olfato del perro lo hará retroceder.

2 👉 Pega algunas tiras de cinta canela en la parte superior del bote, procurando que una parte del lado con adhesivo quede hacia arriba. Puedes tomar la tira por los extremos y retorcerla un poco antes de colocarla. La idea es que el perro caiga en la trampa de meter su trompa en el bote de basura y se lleve una incómoda sorpresa que desaliente su curiosidad en futuras ocasiones.

3 👉 En caso de perros necios, se aconseja adquirir varias trampas para ratón y modificarlas para que solo asusten al perro sin lastimarlo; una vez listas, habrá que colocarlas encima de la basura.

Información útil

Generalmente, los perros hacen travesuras cuando están solos e incluso rompen reglas que no se atreverían a transgredir en la presencia de su amo; lo anterior se debe a que se trata de animales sociales y por lo mismo, las reglas pierden validez cuando no son observados por otros individuos. Por ello, el can verá completamente normal portarse mal en ausencia de su amo y no entenderá por qué se molesta al llegar; si la mascota pone ojos de inocencia no es porque comprendió que tuvo una mala conducta, sino porque el lenguaje corporal del humano denota enfado.