¿Cómo Cuidar a un Perro de Edad Avanzada?

Poco a poco, el perro anciano irá experimentando cambios en su cuerpo; algunos se darán de manera gradual y sin embargo, estrujan el corazón de quienes lo rodean, porque a final de cuentas es un indicio de que el peludo amigo está en la recta final de su vida.

Un perro anciano puede ser más asustadizo o nervioso, debido a la pérdida de sentidos como la vista o el olfato, lo cual puede convertirse en un problema cuando alguien lo acaricie, pues puede parecerle algo sorpresivo o incómodo debido a que ya no percibe el mundo como antes. La recomendación en este caso es acercarse lentamente y hacerle ver que se le dará un cariño.

Preparar al Perro para la Vejez.

Menor actividad. Conforme un perro envejece, se producen varios cambios que se ven reflejados tanto en su comportamiento como en su cuerpo; por ejemplo: es menos juguetón que antes, prefiere que los paseos duren menos tiempo.

Prefiere mantenerse acurrucado. Un perro viejo evitará quedarse los lugres frescos y los irá sustituyendo por la sala o la cocina, donde está más protegido del frío durante el invierno.

Cambio de hábitos. Además, un perro en edad avanzada tiene mayor dificultad para levantarse por la mañana, así como dolores en articulaciones que aparecen de repente; mientras tanto, va perdiendo interés por la comida o tiene un apetito irregular. De igual modo, el animalito comenzará a tener un horario de sueño irregular, con noches de insomnio o lapsos prolongados dormido.

Visión y oído reducidos. En cuanto a la vista y el oído, el perro viejo comenzará a quedarse ciego y percibirá con menor agudeza los sonidos, por lo que a veces puede llegarse a sobresaltar cuando alguien lo acaricia.

Cambios durante su vejez. Como se aprecia en términos generales, estos cambios físicos pueden dar pie a comportamientos que eran inusuales en el perro cuando era joven e incluso pueden resultar desconcertantes para su amo; lo anterior puede presentarse de manera esporádica y se va haciendo más marcado conforme pasa el tiempo. Por dichas razones, es necesario mantenerse atentos para identificarlos cuando surjan y evitar que se conviertan en un problema constante.

Cuidar los detalles. Conforme un perro envejece, será necesario estar al pendiente de él, porque igual que sucede con las personas, estará más en contacto con sus emociones y tendrá una menor habilidad para enfrentar la vida; de este modo, se aconseja que el amo sea más condescendiente con el animalito y permanezca más tiempo a su lado, a fin de que se mantenga estimulado física y mentalmente.

Ejercicios para perros viejos. Por más extraño que parezca, un perro viejo sigue teniendo la energía para un poco de actividad física o juegos; la única diferencia es la variedad y la novedad: ellos prefieren un reto o desafío. La idea es estimular su curiosidad para que no se la pase dormido todo el día, ya sea mediante juguetes o nuevas actividades, por ejemplo enseñarle nuevos trucos a cambio de un premio que estimule su olfato.

Cambio de dieta. Debido a que las necesidades alimenticias de un perro van cambiando conforme envejece, seguramente habrá que modificar su dieta, a fin de incluir alimentos más fáciles de masticar y digerir, adicionados con vitaminas y minerales.

Un sueño confortable. Un perro en edad avanzada necesita de una cama bien acondicionada y suave que le permita sentirse confortado, especialmente diseñada para que pueda acostarse y acurrucarse fácilmente.

Rutina especial. Los perros viejos adoran la rutina porque los hace sentirse seguros, así que lo ideal es no modificar sus hábitos y rituales, evitando a toda costa las sorpresas, porque lo pueden perturbar debido a su falta de audición y vista.