¿Qué hacer si un Perro se Deprime?

La depresión canina podría considerarse un enemigo silencioso, porque en apariencia todo luce normal y en consecuencia no es fácil de identificar a primera vista, sino que requiere prestar atención a los siguientes síntomas: fatiga, sueño anormal, apatía y falta de apetito. Más información enseguida.

Causas de la Depresión en los Perros

Generalmente, un perro se deprime por dos motivos: los cambios drásticos y la llegada de un nuevo miembro a la familia. Por ejemplo, una mudanza, la separación de sus amos, el nacimiento de un bebé o la adopción de otro can.

En ocasiones, la depresión canina se detona por acontecimientos de menor impacto, pero repetitivos; por ejemplo: la presencia de un dolor leve que se produce constantemente o el efecto de un entorno con mucho estrés (gritos de niños, perros merodeando afuera de casa o ruidos monótonos).

¿Cómo Ayudar a un Perro Deprimido?

Los cambios espontáneos de comportamiento son señales de alerta que ayudarán a combatir la depresión tempranamente, pues resulta más fácil atender el problema cuando apenas comienza que cuando ya ha pasado tiempo y se ha arraigado.

Síntomas clásicos de un perro deprimido

👉 Duerme más de lo normal.

👉 Apetito irregular o problemas de alimentación.

👉 Se muestra apático a las caricias y las órdenes.

👉 Tiene menos interés en salir a pasear.

👉 Está distraído y no muestra respuesta cuando su amo le llama.

👉 No muestra interés por cosas que antes lo volvían loco.

Tratamiento de un Perro Deprimido

El primer paso es acudir al veterinario para descartar que el problema esté causado por alguna enfermedad; una vez que se haya confirmado que el animal goza de buena salud y no existe ninguna causa física de su apatía, será momento de pensar en un cuadro depresivo.

Si se confirma que el perro sufre depresión, es necesario hacer una retrospectiva para identificar cuándo y por qué situación se desató; lo anterior servirá para identificar pistas que den luz acerca del método a seguir y poner más cuidado en detalles que hayan pasado desapercibidos, los cuales pudiesen haber desatado este problema.

Lo ideal es encontrar una solución con la cual atacar la depresión desde la raíz y al mismo tiempo poner en marcha una estrategia para sanar al perro; de no hacerlo así, el problema podría convertirse en un círculo vicioso. Enseguida compartimos 5 consejos útiles que serán de gran ayuda:

👉 Calma: es necesario actuar con mucha paciencia para tener progresos de manera gradual, porque literalmente, un perro deprimido no quiere hacer nada; darle sacudidas toscas solo agravará el problema y generarán más aislamiento.

👉 Darle un espacio: un perro deprimido necesita una vida estable y elementos que le permitan disfrutar su naturaleza animal, por ejemplo una cama colocada en un rincón, donde pueda descansar a gusto sin que nadie lo moleste, lejos de ruidos que puedan alterarlo; asimismo, es bastante útil que el can tenga horarios de comida y de paseo fijos, los cuales le darán una referencia de lo que es su vida diaria. También habrá que evitar darle órdenes constantemente y protegerlo de niños inquietos, a quienes se les deberá explicar que su peludo amigo está enfermo y necesita paz; incluso habrá que ser comprensivos si la mascota evade a las visitas.

👉 Cariños y mimos: cambia las sacudidas bruscas por caricias y estímulos cariñosos como el cepillado, los cuales le permitirán sentir bienestar físico y lo conectarán con sensaciones agradables; lo ideal es brindarle atención con tanta frecuencia como sea posible, sin embargo conviene hacerlo en sesiones breves para no saturarlo.
Si el animalito es glotón, se aconsejan los juegos que estimulen su curiosidad mediante el uso de comida, por ejemplo rellenar juguetes interactivos con croquetas o esconder galletas en los rincones de la casa.

👉 Ejercicio: el paso anterior funciona todavía mejor si lo complementas con actividad física; lo ideal es ir poco a poco, aumentando gradualmente la intensidad y duración.

👉 Juegos: en cuanto el perro vuelva a mostrar interés por estas actividades, el amo deberá aprovechar esta oportunidad para invitarlo a divertirse juntos; lo ideal es hacerlo con la mayor frecuencia posible y esforzarse por mantenerlo interesado en el juego. Lo recomendable es usar objetos comestibles o frotar juguetes duros con alimentos que le gusten.

Información útil

La depresión se relaciona con la regulación de cortisol, hormona de la familia de la cortisona que genera aumento de peso, apatía y fatiga, detonada por estrés constante; por lo anterior, resulta bastante diferente del agotamiento, ocasionado por un periodo de actividad física intensa, especialmente si el animal es sometido a esfuerzos intensos, suele manifestarse cuando la producción de adrenalina es interrumpida.